Servicio de Forro
de Asientos
¿En qué consiste?
El forro de asientos es una cubierta confeccionada a medida que se instala encima del tapiz original del asiento, protegiéndolo del desgaste por uso intensivo en operación industrial.
Disponible en tres materiales según la aplicación y preferencia del cliente: PRANNA (apariencia cuero, alta resistencia y antibacteriano), cuero (acabado premium, alta durabilidad) y tela (versátil y económico). No requiere desarmar el asiento ni intervenir el tapiz original.
¿Qué incluye este servicio?
- Evaluación previa del estado del tapiz original
- Recomendación del material adecuado según condiciones de operación (PRANNA, cuero o tela)
- Confección a medida según la geometría exacta del asiento
- Instalación profesional en terreno o en taller
- Verificación de ajuste, costuras y puntos de tensión
- Recomendaciones de limpieza y mantenimiento del forro.
Beneficios del Servicio
1. Protege la inversión del tapiz original
Extiende la vida útil del tapizado de fábrica entre 2 y 3 años en operación intensiva, posponiendo el costo mayor de una tapicería completa.
2. Tres materiales según la aplicación
PRANNA para resistencia industrial y propiedades antibacterianas, cuero para acabado premium y máxima durabilidad, tela para aplicaciones donde la prioridad es economía y versatilidad.
3. Instalación rápida sin parar la operación
No requiere desarmar el asiento ni retirarlo de la maquinaria. Se confecciona previamente y se instala en terreno en pocas horas.
4. Confección a medida
Cada forro se confecciona según la geometría específica del asiento, asegurando ajuste perfecto y conservación de la ergonomía original.
5. Apto para operación industrial peruana
Resistente a hidrocarburos, polvo de mineral, sudor y exposición UV en altura. Adecuado para operación en costa, sierra y selva.
¿Por qué es importante?
Muchos asientos llegan a tapicería completa cuando bastaba un forro instalado a tiempo. El forro es la decisión correcta cuando el tapiz original aún está en buen estado estructural pero comienza a deteriorarse por uso. Protege la inversión inicial, evita la pérdida de las propiedades ergonómicas del asiento de fábrica y posterga el costo mayor de una restauración integral.